Los idus de marzo.

Shakespeare no pronunció, pero inmortalizó la frase "¡Cuídate de los idus de marzo!". No ha sido un buen mes. Por muchas razones. Ni el quince, tampoco el trece, ni el dieciocho. En un año, quizás, pueda analizar con la suficiente perspectiva todo lo sentido, vivido y sufrido este mes que acaba cerrarse. Mientras, la pandemia sigue estando ahí, al acecho. La vida sigue.